Entrada elegante
Una entrada debe ser refinada pero no demasiado pesada. Vieiras selladas con puré de coliflor y un ligero aliño de limón ofrecen sofisticación con lightness.
Alternativamente, un salmón ahumado casero con mostaza dulce y eneldo es clásico, visualmente atractivo y totalmente ejecutable. El salmón puede prepararse días antes, permitiendo que el estrés del día disminuya.
Plato principal
El pato es el favorito de las bodas: sus grasas lo hacen naturalmente sabroso, y la piel crujiente es visualmente espectacular. Un magret de pato sellado rápidamente y terminado en el horno mantiene el interior rosado mientras la piel se vuelve dorada.
Si prefieres carne roja, un buen carne asada con corteza de sal es simple pero impresionante. La corteza sella los jugos mientras el interior permanece perfectamente rosado.
Acompañamientos
Los acompañamientos deben ser lo suficientemente elegantes para honrar el plato principal pero suficientemente sencillos para prepararse sin estrés.
Papas al gratin: capas de papas thinly sliced, crema, leche y queso, horneadas hasta que están doradas y burbujeantes. Espinacas a la crema con nuez moscada. Champiñones salvajes salteados con ajo y perejil.
Postre romantico
Un postre debe terminar la comida en una nota dulce y memorable. Panna cotta con coulis de frambuesa es elegante, se prepara con anterioridad, y es proporcionalmente ligera después de una comida rica.
Alternativamente, un soufflé de chocolate es dramático: los huéspedes anticipan la comida final mientras se hornea en la cocina. El soufflé debe servirse inmediatamente, caliente y esponjoso.